20 de junio de 2016

Los tres leones


En aquella selva tenían un serio problema. Allí vivían tres leones, todos igual de fuertes y posibles candidatos a rey. Así que, decidido a resolver el dilema, el mono, representante electo, los convocó a una reunión. "Es verdad, una selva no puede tener tres reyes", comentaron los felinos.
Después de mucho deliberar, el consejo de animales llegó a una conclusión y se la comunicaron a los leones: "El reto al que deberán enfrentarse es la Montaña Difícil. El que llegue primero a la cima será proclamado nuestro rey".
Todos los animales se reunieron al pie de la montaña más alta y quedaron decepcionados, pues ninguno de los tres fieros leones superó el reto. Sin embargo, un águila vieja y sabia, que había sobrevolado la escena contemplándolo todo, dijo: "El primer león declaró: "¡Montaña, me has vencido!". El segundo repitió: "¡Montaña, me ganaste!". El tercero tampoco tuvo suerte y bajó derrotado, pero declaró con actitud de ganador: "Montaña, me has vencido, pero tú llegaste a tu tamaño final y yo estoy aún creciendo!". Así que éste debe ser el rey". Y aquí reside la moraleja: no importa el tamaño de los problemas, las dificultades o las situaciones a las que te enfrentes, pues tú todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.

6 de junio de 2016

Las promesas del ángel


Un ángel le había anunciado a un hombre que le esperaba un futuro maravilloso: tendría oportunidad de hacerse muy rico, alcanzaría gran notoriedad y se casaría con una hermosa mujer con la formaría una gran familia. Sin embargo, toda su vida esperó que lo que le había prometido se cumpliese y murió solo y pobre. Cuando llegó a las puertas del cielo, se encontró con el ángel y le soltó: "¡Nada de lo que me auguraste se cumplió!". "Yo no te prometí nada, sino que tendrías oportunidades de conseguirlo", le explicó el ángel.
Ante el desconcierto de aquel hombre, prosiguió con su explicación: "¿Recuerdas que tuviste la idea de montar un negocio, pero a última hora te echaste atrás por miedo al fracaso? Pues años más tarde, un hombre puso en marcha el proyecto y hoy es multimillonario. Igual pasó cuando en tu ciudad hubo aquel devastador terremoto y te quedaste en casa para que no te robaran. Fue la ocasión de haber ganado fama de ciudadano ejemplar. Y, por último, aquella guapa pelirroja a la que no te acercaste pensando que te rechazaría podía haber sido tu esposa y madre de tus hijos".

Reflexionemos: a menudo se nos ofrecen oportunidades en la vida pero, como este pobre hombre, las dejamos pasar por nuestros miedos e inseguridades.