2 de julio de 2024

Recuerdo

A la niña que fui me gustaría decirle que todo pasa, y todo llega. Ella, que deseaba ser yo, anticipar el futuro, saber. Lo que nunca pensó es que ahora soy yo quien la necesito aún a ella. Ella era libre, siempre lo fue. Cuando bailaba, cuando escribía tímidamente sus primeros poemas, cuando reía sin preocupación. Tenía sus sueños claros y le gustaba imaginar que algún día llegarían. Puedo ver perfectamente la expresión en mi cara; la conciencia, el deseo, la creencia. Aquella que un día fui, me recuerda todavía. Yo le dejo venir a mí, su transparencia nunca miente. Su mirada es la respuesta a esa pregunta. Su silencio, emulsión de verdad ineludible. Sin ella no sería quien soy. Porque ella, era yo; porque yo, soy ella.

Lourdes Mínguez

6 de junio de 2024

Adaptación de Paulo Coelho

Hay que saber cuándo una etapa llega a su fin.

Cuando insistimos en alargarla más de lo necesario, perdemos la alegría y el sentido de las otras etapas que tenemos que vivir. Poner fin a un ciclo, cerrar puertas, concluir capítulos…, no importa el nombre que le demos, lo importante es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya terminaron. ¿Me han despedido del trabajo? ¿Ha terminado una relación? ¿Me he ido de casa de mis padres? ¿Me he ido a vivir a otro país? Esa amistad que tanto tiempo cultivé, ¿ha desaparecido?

Puedes pasar mucho tiempo preguntándote por qué ha sucedido algo así. Puedes decirte a ti mismo que no darás un paso más hasta entender por qué motivo esas cosas que eran tan importantes en tu vida se convirtieron de repente en polvo. Pero una actitud así supondrá un desgaste inmenso para todos: tu país, tu cónyuge, tus amigos, tus hijos, tu hermano; todos ellos estarán cerrando ciclos, pasando página, mirando hacia delante, y todos sufrirán al verte paralizado. Nadie puede estar al mismo tiempo en el presente y en el pasado, ni siquiera al intentar entender lo sucedido. El pasado no volverá: no podemos ser eternamente niños, adolescentes tardíos, hijos con sentimientos de culpa o de rencor hacia sus padres, amantes que reviven día y noche su relación con una persona que se fue para no volver. Todo pasa, y lo mejor que podemos hacer es no volver a ello.

Por eso es tan importante (¡por muy doloroso que sea!) destruir recuerdos, cambiar de casa, donar cosas a los orfanatos, vender o dar nuestros libros. Todo en este mundo visible es una manifestación del mundo invisible, de lo que sucede en nuestro corazón. Deshacerse de ciertos recuerdos significa también dejar libre un espacio para que otras cosas ocupen su lugar. Dejar para siempre. Soltar. Desprenderse. Nadie en esta vida juega con cartas marcadas. Por ello, unas veces ganamos y otras, perdemos. No esperes que te devuelvan lo que has dado, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor. Deja de encender tu televisión emocional y ver siempre el mismo programa, en el que se muestra cómo has sufrido con determinada pérdida: eso no hace sino envenenarte.

Nada hay más peligroso que las rupturas amorosas que no aceptamos, las promesas de empleo que no tienen fecha de inicio, las decisiones siempre pospuestas en espera del ‘momento ideal’. Antes de comenzar un nuevo capítulo hay que terminar el anterior: repítete a ti mismo que lo pasado no volverá jamás. Recuerda que hubo una época en que podías vivir sin aquello, sin aquella persona, que no hay nada insustituible, que un hábito no es una necesidad. Puede parecer obvio, puede que sea difícil, pero es muy importante. Cerrar ciclos. No por orgullo, ni por incapacidad, ni por soberbia, sino porque, sencillamente, aquello ya no encaja en tu vida.

Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo. Deja de ser quien eras, y transfórmate en el que eres.

5 de junio de 2024

Ovejas negras

No todo el mundo se atreve a ser la oveja negra. A veces no importa el color, pues con tal de adaptarse, se tiñen de lo que sea necesario. El reconocimiento y la aceptación de los demás es de gran importancia para la mayoría. Nuestro ego se infla cuando es otro el que dice que lo estamos haciendo muy bien.

Sin embargo, ese muy bien, va siempre en una escala relativa que nos habla de las creencias de cada quien, de criterios, de opiniones y, por ende, de que no hay verdades absolutas allí.

A veces la oveja negra es lo que nadie antes en su familia se atrevió a ser. Por ello puede haber posiciones que van desde la admiración hasta la envidia, pasando por la aprobación, el apoyo, o bien el rechazo y la expulsión.

Los prejuicios siempre separan, y el romper esquemas puede ser equivalente a trazarse el camino de salida, inclusive del núcleo familiar. En algunos casos la aceptación, el respeto y el amor se hacen presentes, fortaleciendo nexos. Mientras que, en otros, las mentes más cerradas no logran convivir con lo que se aleje de su patrón mental.

4 de junio de 2024

Walt Whitman

Tu, que m'agafes la mà,
siguis qui siguis,
sense una cosa, tot serà inútil
-és un avís lleial que et dono,
abans no vagis més endavant:
no sóc qui t'imagines,
sóc molt diferent.

Qui voldria convertir-se
en un seguidor meu?
Qui es presentaria
candidat al meu afecte?

El camí és dubtós,
el resultat incert, potser destructiu;
hauries de renunciar a tota la resta,
jo exigiria ser el teu Déu,
únic i exclusiu,
la teva iniciació seria
llarga i esgotadora,
tota teoria de la teva vida passada
tota conformitat amb les vides del teu entorn,
hauries d'abandonar sens falta;
per tant, deixa'm anar ara,
abans de trasbalsar-te més, retira
la mà de les meves espatlles,
deixa'm i continua el teu camí.

Walt Whitman, Leaves of Grass

20 de marzo de 2024

El març

Pel març estrenarem la primavera,
la primavera que la sang altera.

Serà el moment de veure com arreu
s'imposa el verd a qualsevol conreu,

com l'aire, que és més clar i més lluminós,
porta el perfum de les primeres flors,

com tornen els ocells que van fugir
per passar el seu hivern molt lluny d'aquí,

com tota cosa a poc a poc reviu
i ja anuncia l'esclat de l'estiu

i com, sense saber ben bé el perquè
amb qualsevol fotesa fem el ple.

És el prodigi del temps renovat
que se'ns emporta amb el seu dolç embat.

Pel març la primavera estrenarem
i amb calma i bon humor la gaudirem.

Miquel Martí i Pol